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Un retraso de seis meses cuesta más de lo que parece

Un retraso no es siempre lo mismo. A veces los intereses siguen contando, a veces hay intereses de demora por encima, y a veces cobras lo mismo más tarde. Cómo distinguir los tres casos, y por qué en todos ellos la rentabilidad real baja.

7 min de lectura

Hay una cuenta que casi ningún inversor de crowdfunding hace, y es la que separa la rentabilidad anunciada de la que se cobra de verdad.

Pero antes de la cuenta hay una pregunta que muchas veces se salta: cuando un proyecto se retrasa, ¿sigues ganando intereses en ese tiempo de más?

La respuesta está en el contrato, y no es la misma en los tres casos que existen.

Los tres retrasos, que no son lo mismo

1. Prórroga prevista en el contrato. El promotor ejerce una opción que ya estaba escrita, el plazo se amplía, y los intereses normalmente siguen contando. En uno de los proyectos que analicé, la deuda del proyecto al vencimiento eran unos 1.071.800 € a los 18 meses, y pasaba a unos 1.122.400 € con la prórroga activada. El tiempo de más estuvo remunerado.

2. Demora. El plazo terminó, no hubo prórroga válida, y el promotor no pagó. Ahí entran los intereses de demora, más altos que los ordinarios. En un contrato de WeCity que leí, la cláusula 12.6 los fija en +3% sobre el tipo ordinario. En otro proyecto, el tipo de demora después de la prórroga llega al 15% anual.

3. Pago tardío sin recargo ninguno. Ocurre cuando la demora no se aplica a ese periodo, o cuando se negocia un acuerdo para cobrar el capital y no insistir en el resto.

Es este tercer caso el que describe la cuenta que viene a continuación. Es el peor de los tres, y es el escenario con el que vale la pena hacer números antes de invertir.

La cuenta

Un proyecto promete un 10% anual a 12 meses. Inviertes 1.000 €. Al cabo de un año deberías cobrar 1.100 €.

El proyecto se retrasa seis meses. En el mes 18, el promotor paga: los mismos 1.100 €.

Solo que tu dinero estuvo fuera 18 meses, no 12. Ganaste 100 € en año y medio, lo que da alrededor de un 6,6% anual.

La plataforma sigue mostrando un 10%. Tu Excel sigue mostrando un 10%. Y la decisión siguiente (invertir más con este promotor, o poner el dinero en un depósito) se toma con el número equivocado en la cabeza.

Por qué los intereses de demora no resuelven el problema

Si el contrato prevé demora, a primera vista estás protegido: el retraso hasta te paga más. En la práctica hay tres cosas que saber, y todas salieron de contratos que leí.

Intereses sobre el papel no son intereses cobrados. Quien está en demora es, por definición, alguien que no pudo pagar en la fecha debida. Un promotor sin dinero para el capital rara vez tiene dinero para la penalización por encima. La cláusula existe, el cobro es otra conversación.

Parte de la penalización puede no ser para ti. En uno de los contratos hay una penalización del 2% del principal en caso de demora que va para la plataforma, no para los inversores, en concepto de servicios de reclamación. Siempre vale la pena leer a quién paga la cláusula, y no solo cuánto.

La prórroga puede no depender de ti. En otro contrato, la prórroga es una facultad unilateral del promotor: los inversores no votan. El plazo se amplía, y no hay nada que decidir.

Cómo se llama la cuenta correcta

Se llama TIR: tasa interna de retorno, o XIRR en las hojas de cálculo. En lugar de mirar solo cuánto entró y cuánto salió, mira cuándo.

En una hoja de cálculo:

A1: -1000      B1: 01/01/2025     (lo que invertiste, y cuándo)
A2:  1100      B2: 01/07/2026     (lo que cobraste, y cuándo)

=XIRR(A1:A2; B1:B2)  ->  6,6%

Funciona también con amortizaciones parciales: añades una fila por cada pago recibido, con la fecha real. Es eso lo que hace esta cuenta honesta, y la tasa del anuncio no.

Si hay intereses de demora y se cobran de verdad, aparecen aquí solos: el importe recibido es mayor, y la TIR sube. La cuenta no necesita saber el motivo, solo las fechas y los importes.

Tres cosas que la tasa del anuncio esconde

El dinero parado antes de invertir. Entre que transfieres el dinero a la plataforma y el proyecto arranca pueden pasar semanas. En ese tiempo no renta nada, y cuenta.

El dinero parado después de cobrar. Recuperas el capital y te quedas esperando al próximo proyecto que valga la pena. Si tarda dos meses, esos dos meses también cuentan para la rentabilidad de tu cartera.

Las amortizaciones parciales. Si cobras la mitad del capital a mitad de plazo, esa mitad dejó de rentar, salvo que la reinviertas enseguida. Una amortización parcial es buena noticia para el riesgo y mala noticia para la rentabilidad anunciada.

Qué hacer con esto

No es para dejar el crowdfunding. Es para comparar con honestidad, y para saber qué buscar en el contrato antes de invertir.

Tres preguntas concretas: ¿los intereses siguen corriendo durante la prórroga? ¿Cuál es el tipo de demora, y a partir de cuándo? ¿La penalización por demora es para los inversores o para la plataforma? Las respuestas están en el contrato de préstamo, normalmente en la cláusula 12.

Y cuando compares un proyecto al 11% con un depósito al 3%, la diferencia real no es de 8 puntos. Es de 8 puntos menos el retraso probable, menos el tiempo en que el dinero estuvo parado, y multiplicado por la probabilidad de que el promotor pague de verdad.

Un proyecto al 11% que se retrase seis meses y pague solo lo prometido renta alrededor de un 7,3%. Sigue siendo más que un depósito, pero la distancia es bastante menor de lo que parecía, y el riesgo es incomparablemente mayor.

Y si no paga

Ahí la cuenta es otra y mucho más simple: pierdes parte o la totalidad del capital, y ninguna tasa de demora tiene nada que decir sobre eso. Una penalización del 15% anual sobre dinero que no existe vale exactamente cero.

Por eso el análisis de las garantías importa más que la comparación de rentabilidades.

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Mira esto aplicado a proyectos reales

Cada análisis de Criterium sigue la misma metodología, paso a paso.